lunes, 14 de abril de 2014

Nuevos tiempos, para la Iglesia con las juventudes







Entrevista a Luis Balmaceda, educador, ex director de Instituto Nacional de Formación de Juventud ¨Cardenal Eduardo Francisco Pironio¨ de Argentina, asesor del Equipo Latinoamericano de Pastoral Juvenil y coordinador de comunicaciones de la Red Latinoamericana de Centros e Institutos de Pastoral de Juvenil.


Por Jorge Ramírez Ch.

¿Cómo evalúas la presencia del Papa Francisco en relación al mundo de los jóvenes?
Creo que las y los jóvenes han encontrado en él un referente distinto, si bien adhieren a la figura del Papado, es una adhesión especial, más los latinoamericanos. Su sencillez, sus mensajes cortos y directos empatizan muy bien con las juventudes. Creo que su presencia habla de continuidad y renovación, de más pobreza evangélica y menos obstentación, de más servicio...

¿Y en relación a la pastoral juvenil?
Eso atrae a la juventud, hace pensar que los cambios en la Iglesia siguen siendo posibles. Bergoglio no ha sido un experto en Pastoral Juvenil. Creo que la clave se encuentra en Río, pero no en la JMJ, sino en el discurso que hizo ante el CELAM... Creo que la Pastoral Juvenil debe asumir ese programa propuesto por el Papa en la clave de Aparecida...Civilización del Amor, Proyecto y Misión va en esa sintonía, pero con sus matices.

Puedes comentarnos un poco sobre este mensaje ¿Qué aspectos consideras son los centrales y desafiantes para la pastoral juvenil del continente?
Sí, como no... La Misión Continental es el horizonte programático hoy de las Iglesias en América Latina. Para la PJ esta misión es siempre la misma, la Civilización del Amor, pero en el aquí y ahora de cada país, de cada proceso pastoral. Otro tema es despojar de clericalismo a la Pastoral Juvenil. Es un tiempo propicio para pensar nuevas formas y espacio de acompañamiento, laical, comunitario, que exprese la diversidad del Pueblo de Dios. El Papa también habló de tentaciones... habrá que preguntarse ¿Cuáles son las que tiene la Pastoral Juvenil hoy? Y da una pautas eclesiológicas sobre el discipulado misionero muy interesantes.

¿Consideras entonces que estamos en un tiempo con ¨Buenos Aires¨ para el trabajo de la Iglesia con las juventudes? En tu opinión como deberíamos aprovechar esos nuevos tiempos?
Finalmente el papa dice que aún estamos atrasados en lo que a conversión pastoral se refiere. Hay que seguir insistiendo en nuestras pastorales de qué manera concreta sentimos que vamos convirtiendo nuestras prácticas, nuestras acciones, nuestros resultados. Son nuevos tiempos, nuevos aires, en una Iglesia que muchas veces se resiste a la novedad. Creo que es la gran paradoja del Espíritu Santo. La evangelización de/con y por los jóvenes es un tema apasionante para quienes acompañamos los procesos de la pastoral juvenil. Hay que acompañar a una juventud también bastante fragmentada, con diversos estilos de vivir y celebrar la fe, de entender y comprometerse con lo social y político, de integrar la espiritualidad y la militancia sigue siendo un desafío animar procesos creativos, integradores y transformadores.

¿Cuáles serían los desafíos para los institutos?
Para generar este tipo de procesos, se necesita un soporte de contenidos y metodologías que acompañen el discernimiento de las y los jóvenes en sus comunidades. Los institutos tienen un papel fundamental en promover procesos formativos tanto para animadores y asesores, como para comunidades juveniles. Además creo que el discernimiento es fruto también de conflictos. Creo que los institutos pueden aportar una mirada crítica pero cercana de los procesos de las pastorales juveniles locales (nacionales, diocesanas, etc.)

Finalmente, alguna recomendación a los educadores
Los educadores y las educadoras tiene la siempre igual y siempre nueva tarea de acompañar a las nuevas generaciones en la continuidad y transformación de la cultura actual. Tarea siempre valorada muy desde lo simbólico pero poco desde lo económico. El desafío es siempre revisar si estamos cumpliendo con esta tarea, si somos fieles a nuestros sueños y utopías, si somos capaces de trabajar en equipo, si somos autocríticos, si nos dejamos educar también por las y los jóvenes...

Estimado, muchas gracias!!!


jueves, 24 de junio de 2010

Mesa para el Fortalecimiento de la Juventud Rural, Indigena y Afrodescendiente promete

La Mesa para el Fortalecimiento de la Juventud Rural, Indigena y Afrodescendiente, viene trabajando desde hace unos meses. Fue instalada en una esfuerzo conjunto por parte de la Secretaria Nacional de la Juventud y la Sociedad Civil, representada por diversas instituciones de trabajo con juventud rural, indigena y afrodescendiente. 

Su esfuerzo respode al lineamiento No 11 del documento Lineamientos de Politicas de Juventud que señala: ¨Fortalecer las capacidades de los jovenes que viven en areas rurales y comunidades nativas¨. Sin duda, en el marco de reflexion sobre la desatencion de las juventudes rurales, una oportunidad para virar la mirada hacia las juventudes en el campo y desarrollar esfuerzos desde el Estado y la Sociedad Civil y el Sector privado.

La figura que esta aun en construccion, concibe una idea mixta de trabajo conjunto del Estado y la Sociedad Civil, con la intencion de desarrollar la atencion a este sector de juventudes, significativo y olvidado. Participan de este espacio en esta primera composicion 29 organizaciones: ASONEH, JARC Peru, ANPE, Prorural, CNA, CONVEAGRO, JNUDRP, Agronoticias, INPRODES, CID, CAPLAB, Terre des Hommes, OIT, IICA, INDECI, INDEPA, PSI, AGRORURAL, PCM, MINAG, MINCETUR, Ministerio de Defensa, MINEDU, MINJUS, MINSA/Promocion de la Salud, MIVIVIENDA, MINDES, PNP y MINTRABAJO/Projoven. Sabemos que aun hay muchas institucionesy/organizaciones a las cuales debe convocarse. Esperamos que asi se, por lo pronto nos vamos incorporando.  

En el esfuerzo de concepcion de este modelo la Mesa se concibe como: ¨Un espacio de articulacion interinstitucional conformado por entidades publicas y privadas con competetencia en el desarrollo de iniciativas, programas y proyectos que buscan mejorar las condiciones de vida de la poblacion rural, indigena y afrodescendiente entre los 18 y 29 años.¨ Y como objetivo general ya validado se considera que la Mesa debe: ¨Contribuir al fortalecimiento de las capacidades de los jovenes rurales, indigenas y afrodescendeintes en sus espacios politicos y sociales desde el nivel local con proyeccion hacia los ambitos regional y nacional, reconociendo y promoviendo sus culturas e identidades¨. Aun los objetivos especificos y las tareas estan en proceso de validacion segun como vaya caminando la mesa. El horizonte de esta tiene en un primera capa la concepcion del modelo, en un segunda la dotacion de intrumentos de gestion como su planificacion estrategica y como tercero su operativizacion, sin olvida que esta debe contar con us proceso de evaluacion y sistematizacion respectiva.

En ese marco de horizontes la ubicacion en el tiempo calza con todo el proceso electroral de este y el proximo año. Sin duda, que toca urgentemente preveer hasta donde es posible que este proceso avance, contando con el riesgo de quedar en una buena concepcion del modelo que despues nunca se implementa. Los tiempos son sin duda muy cortos para tal esfuerzo. Sin embargo, habria que darle esperanzas a un proceso articulador interesante, que sin temor a equivocarme es lo mas avanzadao en cuanto a conjuncion de esfueraso estatales y privados que la Secretaria Nacional de Juventud ha buscado durante estos años.       

En ese esfuerzo esta como telon de fondo lo que plantea como objetivo del Plan Nacional de Juventud 2006-2011 referido a este tema: ¨Ampliar el acceso de jovenes andinos, amazonicos, y afroperuanos a programas sociales e incrementar su inclusion en espacios de participacion ciudadana¨. En esta parte del Plan Nacional hay metas concretas que nos tocaria revisar y colocarlas dentro de este trabajo y esfuerzo de articulacion. En eso estaremos.    

Jorge Ramirez Ch.


martes, 27 de abril de 2010

Las juventudes en Lambayeque. Una aproximación a sus realidades (1)

Por: Antonieta Pacheco Jara (2) 



Como Iglesia y en continuidad con nuestra misión de seguir sembrando el Evangelio de Jesús en el día a día, los y las pastoralistas tenemos anhelo de estar en el “hoy” de la juventud, pues sabemos que están insertos en varios contextos o espacios sociales. En el Directorio General para la Catequesis se cita “El discípulo de Jesucristo, en efecto, participa desde dentro de `los gozos y esperanzas, de las tristezas y angustias de los hombres de nuestro tiempo´, mira la historia humana y participa de ella, no sólo con la razón sino con la fe.”


La presente aproximación diagnóstica de las juventudes en la región Lambayeque, busca comprender la problemática social y los modos de abordaje de ésta, a fin de poder tener elementos de rutas para investigaciones o diagnósticos, aunque sobretodo en esta ocasión sea para dar respuestas institucionales a dicha realidad de los y las jóvenes.
 
Comprender la dinámica social y las relaciones vinculantes que van construyendo las juventudes, pueden aportarnos en los estilos de evangelización que se vayan diseñando desde una pastoral de conjunto. Su misma dinámica grupal al ser analizada nos aporta pistas de los elementos que la conforman, luego de las cuales podremos diseñar estrategias pastorales que respeten los procesos grupales juveniles, pero no con una mirada juvenilista sino más bien desde un abordaje cada vez más integral e integrador en el seno de la Iglesia y ergo en la sociedad .



Esta interpretación surge de lo “visto y oído” en distintos espacios juveniles, aunque se hará referencia a jóvenes de dentro y fuera de los grupos pastorales, dado que la evangelización está dirigida hacia todos.

 
Su aspecto personal y grupal


En Lambayeque cuando hablamos de juventud estamos hablando de un término socialmente construido que ha ido legitimándose en la sociedad, puesto que por ejemplo se sabe que la juventud legalmente hablando comprende a ciudadanos de 15 a 29 años de edad, este dato es el único que permite aglutinar de manera común a las juventudes, sin embargo es indudable que nos plantea el desafío de la diversidad, pues no es lo mismo un joven de 15 años de Chiclayo que una joven de la misma edad de Incahuasi o Cañaris, ni de Morrope por señalar algunos espacios geográficos. Según datos del Censo INEI del 2005 la población con esas edades en la región son 305 274. Aspectos sobre lo social, económico, ambiental y político institucional han sido abordados desde el 2007 en la región y hoy se cuenta con un Plan de Políticas Públicas de Juventud y Cultura de Paz para Lambayeque, que considero de lectura obligatoria para toda persona que trabaja con juventudes.


En lo cotidiano con los jóvenes podemos señalar que es una juventud generosa, emprendedora, religiosa, aunque con dificultades de disociación de su ámbito personal, su proyecto de vida (cuando este existe) y lo comunitario o local; puede vivir con facilidad los aspectos de su vida como compartimentos estancos y separados, lo que le dificulta vivir con mayor interioridad la vida de fe y sus compromisos. Esto último quizá producto de sus aprendizajes en instituciones de de los compromisos profesionales, familiares y laborales no logran vincular todo lo aprendido en esos espacios distintos como son: el centro de estudios, el hogar y el trabajo, por señalar sólo algunos. Una de las consecuencias de todo ello es que se piensa entonces que la vida cristiana en comunidad puede ser parte de una etapa de la vida y que termina más prontamente en la medida que se van asumiendo otras responsabilidades, en vez de ir generando nuevos estilos de seguimiento de Jesús en sus propios y nuevos espacios.



Las familias se han convertido algunas veces en espacios de refugio, donde se ha ido dejando de lado los encuentros y las oportunidades de escucharse. Los pastoralistas notamos aquella demanda de la juventud de ser escuchada y que no siempre es una confesión, por eso es que necesitamos generar encuentros con sus familias a partir de escuchar más que de saber ya qué decir. En la etapa de la juventud, los proyectos personales van dibujándose y uno de esos trazos será sus ideales de familias a partir de la experiencia concreta o de su reinterpretación. En los grupos juveniles es fácil ubicar esos mosaicos de jóvenes en relación a sus familias, unos que tienen todo que esperar de sus papás o de las que hacen las veces de padres, que identifican en ellos a sus “auspiciadores de sus demandas”, otros que señalan a los papás o los que hacen sus veces, como “amigos en todo” que reflejan una difusa identificación de los roles de autoridad, algunos que encuentran en sus papás aquellos “modelos de sacrificio” aunque aún no se han dado el tiempo de preguntar si quieren imitarlos. Y así hay otros tantos modelos suscitados de una experiencia tal vez poco reflexionada.

 
En ese escenario lo común es la dificultad comunicacional, que considero, no es por la diferencia generacional, sino que es más bien por las nuevas prácticas que se van instalando en las formas de trabajo que se dan en la sociedad. Por ejemplo trabajar menos de 8 horas es cada vez más escaso, los sobretiempos son “premios” obligadamente rentable y aceptados por muchos, so pretexto de mejorar la tan mal llamada y entendida “calidad de vida”. En ese panorama las juventudes van buscando otros grupos o espacios referenciales, que suplen afectos de manera usurpadora, pues no hay más para la juventud que el seno familiar como espacio gratuito de dar y recibir afecto. Me atrevo a decir que cualquier otro forma o estilo de grupo de jóvenes, que busque suplir el rol de las familias, de dar y recibir afecto, es un tanto perverso en su intervención y en su tarea de soporte para con los y las jóvenes.



Su aspecto comunitario y de compromiso cristiano


En cuanto a lo comunitario y los niveles de compromiso cristiano de la juventud, estos encuentran sus antecedentes primarios en los estilos de organización al interior de la familia, si los roles son compartidos, si cada uno de los miembros se siente parte importante, esto no sólo contribuye al fortalecimiento de la personalidad sino que al mismo tiempo, aporta al descubrimiento de la dimensión comunitaria, encuentro en ello la importancia de la comprensión del “otro” como alguien distinto y valioso a la vez . Luego en la juventud esto se refleja en los niveles de compromiso comunitario que van teniendo en sus espacios sociales (grupo juvenil, centro de estudios, trabajo, etc)


Con relación a lo anterior, percibo que en la pastoral cada vez es más contraproducente el hecho de la identificación del “líder” dado que los grupos juveniles deben ser para los y las jóvenes el espacio de ensayo, de aquellos roles comunitarios, no siempre bien identificados ni apoyados en sus familias. Se descubre que la figura del “líder juvenil” no tiene claro su rol más allá de transmisor de algunas ideas o mensajes. Hay necesidad de apreciar los juegos de roles que se dan al interior de los grupos juveniles a fin de poder leer, no únicamente los niveles de responsabilidad asumida por cada uno de los integrantes, sino para identificar aquellas dificultades que se van dando en relación con la figura de autoridad. A nivel pastoral, se aprecia muy pocos jóvenes que tienen una relación genuina con la autoridad en la comunidad parroquial. Y por otro lado no siempre es bien entendida la tarea adulta de los agentes pastorales (sacerdotes, religiosos o laicos) en ayudar a descubrir la comunidad parroquial, entendida esta como una porción del territorio del pueblo de Dios, sino que más bien se suele alimentar los capillismos. A veces se puede quedar únicamente en que los o las jóvenes sean funcionales a las tareas que se requieran, pero en la pastoral los procesos de aprendizaje a la vida comunitaria son indispensables; porque por encima de todo la tarea la ser iglesia se debe reflejar en la vida social, es lo que hemos afirmado de distinta manera en lo que llamamos “civilización del amor”



En este aspecto quisiera señalar algo que he podido apreciar en estos dos últimos años a partir del trabajo con jóvenes de organizaciones sociales, una apertura grande a la novedad de la fe en Jesucristo, sin embargo percibo una serie de cuestionamientos a la Iglesia a partir del clero, acá se aprecia una formación eclesial simplista, pues aunque la Iglesia es jerárquica, la Iglesia no es la jerarquía. Ciertamente podríamos ponernos a analizar qué nivel de testimonio reciben desde un sector de la Iglesia la juventud; sin embargo considero que es mejor acentuar una solida formación eclesial a fin de tender puentes de encuentros con estos jóvenes que gozan aun de una religiosidad recibida transmitida por las familias o por la propia cultura local.

 
No me detendré en hacer una apreciación de los niveles de compromiso al interior de las pastorales, dado que considero mejor plantear algunas interrogantes, por ejemplo ¿en qué medida se identifica que un joven es más o menos comprometido que otro al interior de nuestras parroquias?, ¿es la permanencia en un determinado grupo el indicador de compromiso? ¿el compromiso cristiano es únicamente una práctica religiosa? ¿se vincula la práctica sacramental con los compromisos del creyente? ¿no será que el compromiso cristiano se ha visto de manera muy intimista y poco ligado a lo comunitario y eclesial-social?. Todas aquellas interrogantes surgen de ver una pastoral juvenil en clave vocacional, dado que es en esta etapa de la vida, en que los jóvenes construyen sus proyectos y están en proceso de definir sus opciones. Acompañar la vida de los jóvenes con el único interés de provocar que se encuentren con Jesucristo, será la mejor esperanza en la renovación de pastoral.

Sus proyectos de vida y su mirada a la realidad circundante


Una de las características de las sociedades actuales es su inmediatismo, lo que por ejemplo se refleja en la juventud, con sus ausencias de proyectos de vid; vivir el momento y la angustia del futuro puede tener su correlato en las pocas oportunidades que encuentren en la sociedad adulta, el encontrarnos con jóvenes que están casi al termino de sus carreras que no cuentan con prácticas profesionales, se desalientan con facilidad. Un mercado laboral confuso y contradictorio, que exige experiencia pero que no da oportunidades de tenerlas.


Por otro lado, aquella juventud que ha ido construyendo sus proyectos de vida inspirados en los valores del evangelio y el modelo de Jesucristo, son interpelados por el ámbito laboral y fácilmente sucumben a las reglas del mercado, disociando nuevamente lo público de lo privado y viceversa. Me ha tocado escuchar a jóvenes catequistas que estudian enfermería y que por ejemplo deben hacer como práctica profesional talleres de “salud comunitaria” no interpelarse en lo absoluto por el hecho de enseñar a poner preservativos a jóvenes u adolescentes. No hablo de lo oportuno o no de lo que hacen en relación a la prevención, señalo más bien el hecho de que el argumento detrás es que, ser catequista es parte de su vida personal y privada y lo otro es parte de su profesión, quizá lo mismo pueda estar pasando con otros jóvenes en otras carreras o profesiones. Aquí lo fundamental es reconocer qué tanto la vida cotidiana del joven está siento atendida y vista a la luz del Evangelio, de esa mirada que no es intimista sino que es más bien vinculante, porque mirar la vida por el prisma del evangelio nos remite necesariamente a mirar la realidad de manera integradora y no en forma excluyente, “he venido para que tengan vida y vida en abundancia” (Jn 10,10) dice el Señor, una vida intimista e individualista no dará frutos a favor del Reino.

 
En los grupos juveniles la tarea permanente es descentrar a los y los jóvenes de sí mismos, para centrarlos en la persona de Jesucristo, quien como Dios trinitario, necesariamente nos remite a los demás miembros de una misma familia que es la Iglesia pueblo de Dios.

 
Una pastoral signo de la Iglesia “experta en humanidad” debe identificar en la juventud, todos aquellos gestos y palabras que nos permitan percibir la •”semilla del Verbo”, a fin de ser servidores de la Palabra y testigos del Reino, para que seamos puentes de encuentro entre el joven y Jesús que es “camino, verdad y vida”. Pues la juventud es ciertamente la esperanza de la Iglesia y de la sociedad, pero es ante todo la predilección del Maestro y ya nuestros obispos han hablado de la opción preferencial así como de la opción efectiva como afectiva.



Dejo abierta la presente reflexión para todas aquellas personas que han descubierto su servicio en medio de las juventudes.

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(1) Este artículo fue escrito a petición del responsable de pastoral juvenil de la diócesis de Chiclayo, en noviembre del 2009. Lo elaboré por tanto con una mirada desde dentro –dado que soy militante cristiana- y acompaño a una comunidad juvenil de Chiclayo. También desde fuera, porque soy ciudadana activa de iniciativas y de plataformas en relación a las políticas públicas de juventud en la región Lambayeque. Con esas premisas y con agrado, va lo compartido con algunas breves modificaciones.
(2) Docente, ddiplomada en Culturas Juveniles y Desarrollo por la PUCP, Bachiller en Trabajo Social por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Consultora en temas de juventud y organizaciones de base. Actualmente es miembro del Instituto de Ética y Política (IETP) en la Región Lambayeque y colaboradora del Instituto de Pastoral y Desarrollo Juvenil (IPADEJ).

jueves, 25 de marzo de 2010

Guia para Implementación de Espacios de Participación Juvenil Regional y Local

La Secretaria Nacional de la Juventud publica Guía para la implementación de espacios de participación juvenil regional y local



Por Jorge Ramírez Ch.
La Secretaria Nacional de la Juventud acaba de publicar en enero de este año la Guía para la implementación de espacios de participación juvenil regional y local con un tiraje de 1,700 ejemplares.
Consideramos en un primer momento una tarea loable en la perspectiva de materiales e instrumentos que puedan ayudar tanto a las organizaciones juveniles como a los funcionarios públicos en el trabajo de interactuar con las poblaciones jóvenes organizadas en la perspectiva de cumplir con las políticas nacionales en relación a la juventud (según D. S. N.° 027-2007-PC del 2007) y que están contenidas en el Plan Nacional de la Juventud, hasta la fecha en actualización.
A grandes rasgos saltan a la vista varias reflexiones en la propuesta de implementación de los Consejo Regionales de Juventud y los Consejo Locales de Juventud.
En primer lugar sobre el sentido que puede tener un Consejo de la Juventud Loca y/&o Regional en el marco de lo que los Lineamientos de Políticas de Juventud señala como de: ¨Promover la participación de las y los jóvenes en el fortalecimiento del sistema democrático¨. Una figura tan cerca al órgano municipal, como el regional no ha funcionado en la historia reciente en alguna de las regiones y localidades. Los funcionarios públicos no siempre tienen las capacidades para el trabajo con las juventudes.
Por otro lado, insistimos en la ideas de la institucionalidad de las políticas públicas en juventud, que exige un participación mas clara de las instituciones del Estado y privadas que sostengan el proceso de diseño, e implementación de las políticas de juventud y eviten ser consumidas por lo coyuntural y la actitud electorera. Así convocados todos es posible sostener una acción conjunta, de sociedad sobre la juventud. El modelo que se presenta no distingue el tipo de articulación tanto de las instituciones, como de las organizaciones juveniles.
Esta ausente la referencia a la organización de los y las jóvenes a partir de los diversos modelos que están dándose en la vida democrática del país actualmente: colectivo, plataformas, mesas, etc. Habla éstas de un tejido social joven que van fortaleciéndose.
Entre las funciones desaparecen la función de ¨vigilancia¨.No hay que olvidar que se están ejecutando por un lado, los presupuestos participativos (PP) y por otro lo proyectos dentro del Programa de Núcleos Ejecutores. Una función inherente a la ciudadanía es sin duda la del control. Desaparece al mismo tiempo toda idea de cogestión entre municipio y organizaciones juveniles.
Surge en este sentido una pregunta: ¿de qué manera la Secretaria Nacional de la Juventud va a implementar y/o acompañar proceso de implementación de esta propuesta técnica? ¿Cómo se va a cuidar que la puesta en marcha d este modelo técnico no mate las nacientes experiencias de organización y asociacionismo juvenil en los distritos y regiones.
Finalmente, una experiencia que a mi juicio necesitaría aun validarse fue la propuesta de Sistema Metropolitano de Políticas de Juventud, que considera un modelo para el accionar de las políticas de juventud en un marco territorial como el de Lima Metropolitana. Es decir es posibles aplicarse en los referentes distritales y regionales. Esta experiencia que se dio con mayor auge en el gobierno del desaparecido Alberto Andrade, aun puede tener la chance de su validación. Esperamos el próximo gobierno en Lima Metropolitana así lo permita. por ahora estas reflexiones.

A los 30 años del martiro de San Romero de America Latina

A continuacion una excelente carta de Dom Pedro Csaldáliga, Obispo Emérito de Prelazia de São Félix do Araguaia en conmemoración de los 30 años del martirio de san Romero de America Latina.  

Celebrar un Jubileo de nuestro San Romero de América es celebrar un testimonio que nos contagia de profecía. Es asumir comprometidamente las causas, la causa por las que nuestro San Romero es mártir. Gran testigo él en el seguimiento del Testigo mayor, el Testigo fiel, Jesús. La sangre de los mártires es aquel cáliz que todos, todas podemos y debemos beber. Siempre y en todas las circunstancias la memoria del martirio es una memoria subversiva. Treinta años se pasaron de aquella Eucaristía plena en la Capilla del Hospitalito. Aquel día nuestro santo nos escribió: "Nosotros creemos en la victoria de la resurrección". Y muchas veces dijo, profetizando un tiempo nuevo, "si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño". Y, con todas las ambigüedades de la historia en proceso, nuestro San Romero está resucitando en El Salvador, en Nuestra América, en el Mundo.
Este Jubileo debe renovar en todos nosotros y nosotras una esperanza, lúcida, crítica pero invencible. "Todo es gracia", todo es Pascua, si entramos a todo riesgo en el misterio de la cena compartida, la cruz y la resurrección.
San Romero nos enseña y nos "cobra" que vivamos una espiritualidad integral, una santidad tan mística como política. En la vida diaria y en los procesos mayores de la justicia y la paz, "con los pobres de la tierra", en la familia, en la calle, en el trabajo, en el movimiento popular y en la pastoral encarnada. Él nos espera en la lucha diaria contra esa especie de mara monstruosa que es el capitalismo neoliberal, contra el mercado omnímodo, contra el consumismo desenfrenado. La Campaña de la Fraternidad de Brasil, ecuménica este año, nos recuerda la palabra contundente de Jesús: "ustedes no pueden servir a dos señores, a Dios y al dinero".
Respondiendo a aquellos que, en la Sociedad y en la Iglesia intentan desmoralizar la Teología de la Liberación, el caminar de los pobres en comunidad, ese nuevo modo de ser Iglesia, nuestro pastor y mártir replicaba: "hay un ‘ateismo’ más cercano y más peligroso para nuestra Iglesia: el ateismo del capitalismo cuando los bienes materiales se erigen en ídolos y sustituyen a Dios".
Fieles a los signos de los tiempos, como Romero, actualizando los rostros de los pobres y las urgencias sociales y pastorales, debemos subrayar en este jubileo causas mayores, verdaderos paradigmas algunas de ellas. El ecumenismo y macroecumenismo, en diálogo religioso y en koinonia universal. Los derechos de los emigrantes contra las leyes de segregación. La solidaridad e intersolidaridad. La gran causa ecológica.
Las campañas por la paz efectiva, denunciando el creciente militarismo y la proliferación de las armas. Urgiendo siempre unas transformaciones eclesiales, con el protagonismo del laicado y la igualdad de la mujer en los ministerios eclesiales. El desafío de la violencia cotidiana, sobre todo en la juventud, manipulada por los medios de comunicación alienadores y por la epidemia mundial de las drogas.
Siempre y cada vez más, cuando mayores sean los desafíos, viviremos la opción por los pobres, la esperanza "contra toda esperanza". En el seguimiento de Jesús, Reino adentro. Nuestra coherencia será la mejor canonización de "San Romero de América, Pastor y Mártir".

¡¡¡ Bienvenidos(as) !!!

Amigos y amigas
A este nuevo espacio de comunicacion entre quienes trabajamos por la evangelizacion de las juventudes en el Peru. Compartiremos con ustedes temáticas relacionadas con las juventudes en el país a partir de las multipkes experiencias que vamos viendo y oyendo en el caminra pos las regiones y a través de diversos formatos que nos permiten hoy en día la web.
Queremos dianmizar la reflexión y el análisis sobre el mundo de los y las jóvenes, sus problematicas y potencialidades en este contexto que les toca ser protagonistas de la historia. Asi que siéntete parte de este espacio y participa intercactuando con nosotros y con todos y todas quienes somos parte de esta aventura.
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